Un fin de semana en Camboya

 
Esta es la continuación de las aventuras de Marie-Astrid, una joven francesa muy dinámica, que pasó de unas inolvidables vacaciones en Camboya.
 
Vivir en Hanoi durante unos meses, no me esperaba a partir de unos días en Camboya durante un fin de semana largo (gracias a la Independencia de Vietnam que se celebra anual en el 2 de septiembre) para experimentar como un cambio de escenario. Si te gusta Vietnam, te encantará Camboya, su cultura intermedia entre la Indochina y Tailandia, la amabilidad encarnada de sus habitantes, sus fabulosos templos milenios, sin olvidar de su vida nocturna ardiente.
 
Estos pocos días, aún frescos en mi mente, son difíciles de resumir en un argumento coherente, por lo que han optado por desarrollar aquí sólo algunos puntos que han marcado mi estancia y animaros a visitar el reino Khmer.
 
•    KINGDOM OF WONDER. Es el eslogan turístico desarrollado por el Ministerio de Turismo de Camboya. Mientras que Vietnam es una “republica socialista”, Camboya es un reino, cuya arquitectura de los edificios oficiales recuerdan del Palacio Real en Bangkok y los templos birmanos. “Wonder” para “Maravillas”: los templos de Angkor, las joyas del país, forman parte de las ocho maravillas del mundo moderno y se han clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992.
 
• SALIDA DEL SOL EN ANGKOR WAT. Es posible (y muy recomendable) ver la salida del sol en el templo más hermoso del Complejo de Angkor, Angkor Wat. Cientos de personas acuden cada día en la madrugada para vivir juntos este momento místico que recuerda a la pequeñez del ser humano frente al universo. Una verdadera comunión que no se puede vivir si no tienes miedo de estar fuera de la cama temprano: de hecho es necesario salir de la ciudad de Siem Reap a las 04:45 para asegurarte de experimentar totalmente este momento mágico.
 
 
• PUB STREET. También conocida como la calle Pop. Siem Reap, una pequeña ciudad vive en la sombra de los templos se desarrollada por y para los turistas: se combina de la autenticidad camboyana y la modernidad occidental, con numerosos bares, restaurantes y clubs que satisfarán a aquellos que no quieren acostarse. Manicura, pedicura, masajes, todo tipo de juegos de: la escala en Siem Reap es una oportunidad para divertirse y relajarse después de un largo día de caminar en el inmenso complejo de Angkor.
 
 
• El CORAZÓN EN LA MANO. Una sorpresa agradable, al llegar a Camboya, descubrí un pueblo amable, abierto y dinámico notablemente. Los camboyanos les aman a los turistas: nos darán la bienvenida en su camino, nos intercambiamos algunas frases en el tuk tuk, nos cuentan las leyendas en diferentes salas de los templos. Su buen nivel del inglés nos permitirá hablar con ellos y formar amistades que trascienden las fronteras. 
 
   
 
Lamentablemente, no tuve la oportunidad de salir de Siem Reap, y con muchas ganas de ir a Phnom Penh para descubrir otra faceta de Camboya de la vida de la ciudad. Y me atrevería decir, que vivió el genocidio allí cuarenta años. ¡No te pierdas este país, parece pequeño en el mapa, pero tiene muchas grandes cosas para ofrecer!
 

 



REPORTAJES DE VIAJES

Testimonios

Sra. Cristina Villanueva
Pasión de Vietnam & Camboya
17/07/2017

""

Ver más...